La vigorexia es una preocupación persistente por “no estar lo bastante musculado”, habitualmente encuadrada dentro del trastorno dismórfico corporal. En la práctica clínica vemos impacto social, académico y laboral.
Qué es
Identificamos rutinas de entrenamiento extremadamente estrictas, dietas muy controladas y, en algunos casos, uso de suplementos/esteroides. La atención se centra en tamaño y definición muscular, con chequeo corporal frecuente y evitación de contextos sociales. Valoramos siempre riesgos físicos y la relación con la autoexigencia y el perfeccionismo.
Síntomas clave
- Preocupación intensa por la musculatura
- Entrenamiento compulsivo y dieta rígida
- Evitación social por imagen
- Uso de sustancias para “mejorar” el físico
Diagnóstico
Nos centramos en el grado de interferencia en la vida diaria, las conductas de control y el consumo de sustancias.
Tratamiento basado en evidencia
Indicamos psicoterapia (trabajo de creencias e imagen corporal), intervención nutricional centrada en hábitos funcionales y coordinación médica si hay uso de sustancias. En jóvenes, incluimos a la familia.
Cuándo pedir ayuda
Si sientes que tu día gira en torno al gimnasio y la comida; si dices “no” a planes por miedo a “romper la dieta” o pierdes horas comparándote. Pedir ayuda es un acto de cuidado, no de debilidad.