La anorexia nerviosa cursa con restricción de la ingesta, miedo intenso a ganar peso y distorsión de la imagen corporal. En nuestra práctica clínica vemos que requiere una evaluación integral y coordinada desde el primer momento.
Qué es
Hablamos de anorexia cuando la persona intenta mantener un peso anormalmente bajo mediante restricción, ayunos, ejercicio excesivo o purgas. Observamos que el autoconcepto queda muy ligado al peso y la figura, y que la malnutrición impacta en el sistema hormonal, cardiovascular y óseo. En consulta distinguimos presentaciones restrictivas y con purgas, y valoramos el curso clínico (inicio, fluctuaciones, factores de mantenimiento) para ajustar el nivel asistencial.
Síntomas clave
- Restricción persistente y pérdida de peso/estancamiento del crecimiento
- Miedo a engordar y conductas de control
- Imagen corporal distorsionada
- Mareos, fatiga, intolerancia al frío, alteraciones menstruales
Diagnóstico
Realizamos entrevista clínica estructurada y historia alimentaria detallada. Evaluamos peso, constantes; exploramos comorbilidades (ansiedad, depresión, TOC) y el soporte familiar. Con jóvenes, incluimos datos escolares y de crecimiento. Determinamos el nivel de atención (ambulatorio, intensivo o ingreso) según riesgo médico/nutricional y estabilidad emocional, y pactamos objetivos progresivos y medibles.
Tratamiento basado en evidencia
Combinamos psicoterapia especializada, rehabilitación nutricional y seguimiento psiquiátrico. El plan se revisa por equipo multidisciplinar y puede escalar de consultas externas a ambulatorio intensivo o unidad de día si el cuadro lo requiere.
Cuándo pedir ayuda
Si notas que la comida, el peso o el ejercicio ocupan demasiados pensamientos; si evitas planes
por miedo a comer; si te sientes cansado, vacío, con insatisfacción personal o más irritable de lo habitual. No hace falta tocar fondo para consultar: cuanto antes lo hablemos, más sencillo es empezar a mejorar.