Consultas externas

TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA

Dirigido a pacientes con buen pronóstico o detección precoz de la enfermedad, con aceptable motivación, buen apoyo social y cuando es posible el control sobre su estado físico y no existen complicaciones médicas ni psicológicas graves.

Está recomendado en los casos en que solo se requiere un tratamiento en las fases más leves del trastorno, siendo posible este abordaje puntual mientras la persona continua en su domicilio. Igualmente, está orientado para aquellos pacientes que previamente han realizado un tratamiento más intensivo (hospitalización, hospital de día), han recibido el alta terapéutica de hospitalización y continúan su tratamiento en régimen externo con el fin de realizar su control y prevenir recaídas. Se atiende así, de manera individual, los aspectos psicológicos, psiquiátricos y médicos necesarios para el correcto seguimiento de la persona.
Esta modalidad de tratamiento supone la incorporación plena a su estilo de vida habitual, con las obligaciones ocupacionales que conlleva.

Se trata de tratamiento en consultas externas psicológico, nutricional, y psiquiátrico favoreciendo que el paciente conserve intacto su ámbito laboral/ académico, familiar y social.
Nuestra consulta ambulatoria, de forma general ofrece los siguientes servicios:

A) NUTRICIÓN

En el contexto de los TCA, la figura del nutricionista es esencial. Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) pueden inducir graves repercusiones nutricionales que, por un lado interfieren en el tratamiento psicológico y por otro ponen en peligro la vida del paciente. El control y la resolución de estas complicaciones corren a cuenta del especialista en nutrición con experiencia suficiente en el manejo de estas enfermedades.
En todas las opciones de tratamiento, la rehabilitación nutricional es esencial. El papel nutricionista en el tratamiento de TCA debe estar bien establecido dentro de los protocolos de actuación y debe encargarse de los siguientes aspectos:

  1. Valoración de estado nutricional.
  2. Diagnóstico de repercusiones orgánicas y enfermedades asociadas.
  3. Tratamiento de la malnutrición y de otras posibles deficiencias nutricionales.
  4. Tratamiento de las complicaciones orgánicas existentes.
  5. Educación nutricional dirigida al paciente y a la familia, esencial para el tratamiento exitoso y prevención de recaídas.

B) PSICOLOGÍA

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria, son trastornos psicológicos que conllevan un deterioro generalizado de varios aspectos en las diferentes esferas vitales: individual, familiar, social y académico-laboral. El objetivo sería dotar a la persona de las herramientas necesarias para poder hacer frente de manera eficaz a las demandas del ambiente y así poder recuperar el nivel de ajuste necesario para poder llevar a cabo y desempeñar los diferentes roles de manera adecuada.

Entre la sintomatología a nivel psicológico de los trastornos de la conducta alimentaria encontramos: ansiedad, obsesiones, depresión, distorsiones cognitivas, distorsiones de la imagen corporal, baja autoestima y falta de autocontrol. Por tanto, tras una evaluación exhaustiva tanto con pacientes como con familiares, la intervención terapéutica está dirigida de manera general a proporcionar una psico-educación del trastorno, modificaciones cognitivo-conductuales, adquisición de estrategias y habilidades de afrontamiento así como prevención de recaídas.

C) PSIQUIATRÍA

En algunas ocasiones, los pacientes requieren de una valoración y ayuda farmacológica como soporte para poder llevar a cabo de manera adecuada las pautas psicológicas y nutricionales. El área de psiquiatría siempre va a estar en sincronía con el área psicológica del paciente, adecuando en cada momento el tratamiento farmacológico a las dificultades o avances que se vayan consiguiendo.